Cómo cubrirse con capas y mantenerse abrigado en invierno

 

La manera más efectiva de mantenerte abrigado en invierno es seguir el principio por capas: el uso de una serie de capas con las que puedes estar mínimamente abrigado sin importar lo que haces, tanto si vas con amigos como si estás alrededor de la hoguera, en la pista de esquí o de excursión por el campo. En esta guía, te detallamos cómo cubrirte con capas adecuadamente y qué debes tener en cuenta a la hora de elegir cada una.

 

¿Cuál es el principio por capas?

El principio por capas se basa en la idea de crear tu vestimenta con capas para garantizar la máxima flexibilidad y optimizar la protección. Puedes añadir una capa cuando estés descansando o cuando la temperatura caiga y puedes quitarte una capa cuando estés activo o aumente la temperatura.

El principio básico funciona del siguiente modo: la capa base es la primera capa que va directamente pegada a tu piel y está diseñada para mantener el calor corporal y evacuar el sudor; la capa intermedia o media está diseñada para mantener el calor corporal y evacuar el sudor con el beneficio extra de que es transpirable; la capa externa está diseñada para protegerte del clima, por lo que tendrá que ser impermeable y resistente al viento, además de transpirable. Cuando hace mucho frío debes buscar una capa externa con un aislamiento adicional.

Para optimizar cada capa ten en cuenta el material del que esté hecha cada una, además de su efectividad conjunta. Por ejemplo, una capa externa muy gruesa impedirá completamente la transpiración de una capa intermedia. Por otro lado, una capa base de algodón, como una camiseta, atrapará el sudor y, con el tiempo, hará que te enfríes, incluso si llevas una capa intermedia que absorba el sudor.

Si no estás seguro de las capas, descubre más en cómo elegir una capa base.

 

 

¿De qué debería estar hecha la capa base?

Tienes dos tejidos a elegir: el sintético o el natural. La opción natural más normal es la lana, para ser más exactos, la lana merina. Sus finísimas fibras atrapan y evacuan el sudor, además de tener la ventaja de que es resistente a los olores, transpirable y aislante incluso cuando está húmeda.

Sin embargo, no es tan duradera y muchas veces tiene que tejerse con tejidos sintéticos para aportar más fuerza a la prenda. 

La opción más asequible es una capa base hecha de tejido sintético, normalmente de poliéster o nailon. El nailon es más duradero que el poliéster, pero es más caro. Ambos evacuan el sudor y mantienen el calor corporal, pero son propensos a oler mal con el paso del tiempo. Las prendas sintéticas más caras también son transpirables y se secan rápidamente.

Tanto si eliges tejidos sintéticos como naturales, siempre tienes que elegir una prenda ajustada para que mantenga tu temperatura efectivamente. 

 

 

¿Los forros polares son buenos para el invierno?

Aunque algunas capas intermedias están hechas de lana, la mayoría están hechas de tejidos sintéticos. Esta tiene que ser una capa realmente eficaz; tiene que evacuar el sudor, mantenerte abrigado, seco, ser transpirable y bloquear la lluvia porque será tu capa externa cuando estés en activo bajo las condiciones climáticas.

Los forros polares son capas intermedias ideales. El forro polar, hecho de poliéster, viene en diferentes pesos y entretejidos, pero todos mantienen el calor corporal y evacuan el sudor. Generalmente, los forros polares Hardface® son los más finos y duraderos. También son ligeramente resistentes al agua, lo que son ideales como chaquetas independientes cuando el clima es benévolo. Los microforros polares son más finos y flexibles, pero están diseñados para utilizarse como parte de un sistema de capas, por lo que no ofrecen ninguna protección climática extra. Los forros polares mullidos normalmente abultan más y no están diseñados para utilizarse cuando el espacio y el peso son importantes en una aventura.

Algunos forros polares cuentan con tecnologías de materiales adicionales para ofrecer resistencia al viento, aunque si estás buscando una capa intermedia por sí sola, una chaqueta soft-shell podría ser la mejor opción.

 

¿Las chaquetas soft-shell son buenas para el invierno?

Durante el otoño y la primavera las capas intermedias de lana son la elección ideal. Ofrecen un aislamiento ligero, no pesan y abultan poco. Pero durante el invierno, puede que necesites un poco más de protección en tu capa intermedia. Elige una chaqueta soft-shell.

Estas chaquetas combinan la tecnología y la funcionalidad de las capas rígidas y las capas de lana intermedias para proporcionar una capa intermedia que lo hace todo. Aunque no son impermeables, sí son resistentes al viento. Tienden a tener una capa resistente al agua sobre los hombros o un tratamiento resistente al agua aplicado directamente sobre el tejido. Están hechas para llevarse mientras se está activo, por eso son transpirables y se secan rápidamente. Normalmente, tienen un aislamiento ligero hecho de material sintético, ya sea en toda la chaqueta o sobre el centro, donde más lo necesitas. Como tales, son increíblemente versátiles y son una buena inversión. En días más suaves y secos, incluso puedes usarlas como chaqueta principal.

 

 

¿Los impermeables son buenos para el invierno?

La capa final está hecha de un material Hardface® que es impermeable, resistente al viento y transpirable. Debería ser la capa que te pones cuando hace mal tiempo o estás quieto. Las chaquetas The North Face están hechas con el tejido FUTURELIGHT™ que proporciona una excelente protección impermeable-transpirable.

Para invierno recomendamos que elijas una chaqueta aislante que te proteja del clima húmedo mientras te mantiene abrigado. Un aislamiento ligero es suficiente para la mayoría de situaciones activas. Si vives en una región fría, el aislamiento sintético es lo mejor, ya que retiene su capacidad aislante incluso en condiciones húmedas.

Sin embargo, si quieres una capa altamente comprimible y que abulte poco, el plumón natural es la mejor opción. Aunque es más caro y pierde la fibra que sirve de potente aislante en condiciones húmedas, tiene un ratio más alto de calidez-peso que las opciones sintéticas.