Cómo elegir el saco de dormir ideal

 

Tu saco de dormir será determinante para tu acampada, así que, no te precipites en tu compra. Debes considerar cómo y cuándo lo utilizarás y si eres especialmente sensible al frío o al calor. Vamos a analizar detenidamente todas las cosas que debes tener en cuenta a la hora de elegir un saco de dormir.

 

El rango de temperatura del saco de dormir 

Ya que los sacos de dormir están hechos para mantenerte abrigado, lo más importante es el rango de temperatura. Normalmente, hay dos o tres rangos de temperatura asociados con cada saco de dormir. El rango de comodidad es la temperatura en la que una mujer puede dormir cómodamente fuera.

El límite más bajo es la temperatura en la que el hombre promedio puede dormir cómodamente fuera. El límite extremo es la temperatura más baja que puede utilizar la mujer promedio para sobrevivir.

Ten en cuenta que estos rangos de temperatura se han comprobado en un laboratorio, no en el mundo real. Así que, te recomendamos adquirir un saco de dormir un poco más cálido de lo que realmente crees que necesitarás. 

Por norma general, los sacos de dormir de invierno deben tener un rango aproximado de -9 °C, mientras que los sacos de dormir de verano pueden ser de hasta aproximadamente 2 °C. Pero, aun así, debes tener en cuenta los sitios en los que utilizarás el saco de dormir.

 

¿Un relleno sintético o natural?

El siguiente factor es el aislamiento. Por eso, es tan importante saber dónde utilizarás el saco de dormir. Normalmente, el aislamiento sintético está hecho de poliéster. Es relativamente económico y fácil de lavar, pero no es muy comprimible y es más bien pesado. 

El aislamiento de plumón está hecho de plumas de ganso o pato. Es más caro pero ligero y muy comprimible. Su ratio de calidez-peso es superior al sintético.

Sin embargo, el plumón es más susceptible a la humedad. Pierde su fibra y, por lo tanto, puede perder potencia aislante. Por el contrario, el aislamiento sintético retiene su capacidad aislante incluso en condiciones frías y húmedas. Echa un vistazo a nuestro saco de dormir sintético Eco Trail 2C o al saco de dormir sintético -7C.

 

 

¿Qué pasa con la forma?

Hoy en día, la forma más común para un saco de dormir es la forma de momia. La base es más estrecha que la parte de arriba. En este tipo el espacio es más efectivo. Sin embargo, para aquellos que os guste tener más espacio en los pies, puede que sea mejor la clásica forma rectangular.

Además, debes tener en cuenta el diseño de la cremallera. Si es una cremallera de doble sentido que se desliza a lo largo del saco de dormir, o incluso se envuelve en torno a la parte inferior, puedes ventilarte los pies fácilmente y mantener el saco con la cremallera hasta el pecho.

 

¿Cómo elegir el saco de dormir adecuado a tu actividad? 

Ahora, vamos a reunir todos los puntos anteriores. El saco de dormir más versátil será uno que tenga un rango de temperatura de aprox. -7 °C o -9 °C, que su relleno sea de plumón y que tenga forma de momia. Este saco de dormir te servirá para tus viajes de mochilero durante todo el año y en la mayoría de ubicaciones.

Sin embargo, probablemente, no necesitarás un rango de temperatura tan bajo si únicamente vas de acampada en verano, ahorrarás espacio en la mochila con un saco de +2 °C, ya que no ocupa tanto, como es el caso de nuestro saco de dormir de plumón Kazoo 2 °C.

Si no vas en plan mochilero, el espacio no es problema. En este caso, puedes ahorrar dinero si apuestas por un saco de dormir con aislamiento sintético.

Si planeas ir a sitios extremadamente fríos, necesitarás un saco de dormir adecuado. Para esto, necesitas unos rangos de temperatura de hasta -40 °C

Sea cual sea el saco de dormir que elijas, nuestro consejo es ser cauteloso y comprar un saco que sea más caliente de lo que crees que necesitas. Si tienes demasiado calor, siempre podrás abrir la cremallera para que salga un poco el calor.